Tarta proteica vegana

Si hace unos años, cuando empecé a seguir una dieta sin gluten, me hubieran dicho que podía preparar una tarta tan deliciosa, sin azúcar refinado y completamente vegana, habría pensado que era una broma. A mis hijos les encanta y, en verano, consumida directamente del congelador, puede sustituir perfectamente a un helado: es refrescante, cremosa y perfecta para los días de mucho calor. Sin gluten, sin azúcar añadido y llena de ingredientes naturales, es un postre sencillo pero sorprendentemente delicioso. ¿Y lo mejor? Solo necesitas unos minutos y una batidora.
Tiempo total 20 minutos

Ingredientes
  

Primera capa
  • 200 g almendras
  • 200 g nueces
  • 20-25 ud dátiles
  • 40 g cacao en polvo
  • 10 g aceite de coco derretido
  • Un toque de vainilla
  • una pizca de sal
Crema
  • 200 g anacardos aprox. 380 g después del remojo
  • 400 g Crema de coco o leche de coco
  • 14-15 ud dátiles
  • 125 g mantequilla de cacahuete
  • 40 g aceite de coco derretido
  • 30 g cacao en polvo
  • una pizca de sal
Decoración (opcional, después de congelar)
  • Chocolate negro fundido
  • Almendras (enteras o picadas)
  • Semillas de calabaza trituradas
  • Frutas frescas frambuesas, arándanos, fresas, etc., al gusto

Instrucciones
 

  1. Remoja los anacardos en agua fría durante 8 horas o en agua caliente durante 2 horas. Después del remojo, los anacardos pesarán aproximadamente 380 g.
Primera capa
  1. Tritura las almendras, las nueces, los dátiles, el cacao, el aceite de coco y una pizca de sal hasta obtener una mezcla homogénea y pegajosa.
  2. Coloca la mezcla en un molde redondo desmontable y presiónala bien.
Crema
  1. Tritura los anacardos remojados, la crema de coco, los dátiles, la mantequilla de cacahuete, el aceite de coco, el cacao y una pizca de sal hasta obtener una crema fina y homogénea.
  2. Vierte la crema sobre la primera capa. Alisa la superficie y golpea suavemente el molde para eliminar las burbujas de aire.
  3. Lleva la tarta al congelador durante al menos 4–5 horas o toda la noche.
Después de congelar
  1. Saca la tarta del molde y decórala con chocolate negro fundido, almendras, semillas de calabaza o frutas, según prefieras.

Observaciones

Para los días de verano, se recomienda consumirla directamente del congelador (sácala 10 minutos antes de servir): queda refrescante y cremosa, perfecta como un helado.

También puede consumirse refrigerada si prefieres una textura más suave.
Se conservan en el congelador hasta 30 días.

Preguntas frecuentes sobre la tarta proteica vegana

¿Es esta una tarta apta para una dieta vegana/de ayuno?

Sí, la receta es 100 % vegetal y adecuada para los períodos de ayuno o para un estilo de vida vegano.

¿Por qué se considera una tarta proteica?

Contiene cantidades generosas de anacardos, almendras, nueces y mantequilla de cacahuete, ingredientes que aportan proteínas vegetales y grasas saludables, contribuyendo a una mayor sensación de saciedad.

¿Es obligatorio remojar los anacardos?

Sí, para obtener una crema aterciopelada y sin grumos. El remojo también facilita el triturado.

¿Puedo sustituir la mantequilla de cacahuete?

Sí, puedes usar mantequilla de almendras, mantequilla de anacardos u otra mantequilla de frutos secos, según tus preferencias.

¿Puedo prescindir del cacao?

Sí, puedes sustituir el cacao por algarroba en polvo (carob) o preparar una versión sencilla con aroma de vainilla.

¿Por qué la crema no se endurece lo suficiente?

La causa más frecuente es el uso de una leche de coco demasiado líquida o la reducción de la cantidad de aceite de coco. Una congelación suficiente es esencial para obtener la textura final adecuada.

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